Solo en sueños, solo en el mundo del sueño

te consigo, a ciertas horas,

cuando cierro puertas detrás de mi.





Y si mañana...

¿Y si mañana no llega
para resumir los cansancios ?

No somos nosotros amor,
es la muerte la que nos devora,
sin humedecernos
sin quebrar el pañuelo
ni el quejido manso.
No somos nosotros,
ni te lo pude decir
cuando la paradoja
se divertía con la vida
al margen de mi corazón,
de los jazmines blancos,
y de un invierno anestesiado
por lograr sobrevivir.
Bajar a la orilla de los cuentos
hasta el rigor profundo
del hombre que descubro
y me alimenta
Pero yo te contemplo
y no vienes...
Conozco cada uno de tus pasos
de los barrotes que te engullen
Y aún estoy aquí
 dispuesta a descifrar de nuevo
la masculina proximidad de tu garganta,
del sabor a uva  de la tarde,
al mordernos como una manzana.
X.M.

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